Después del primer embarazo es importante hacer espacio al autocuidado. La rutina de bienestar en la maternidad debe tener un componente holístico. Es decir, un autocuidado consciente protege el cuerpo, eleva la resiliencia y potencia la salud. El autocuidado después del primer embarazo debe alinearse con la información proporcionada por el criterio del especialista. La atención personalizada es muy positiva porque cada experiencia de maternidad es completamente única.

Alimenta la conexión con el bebé

Disfruta de tu nueva etapa como madre sin sentir la exigencia constante que generan aquellas expectativas que son excesivamente elevadas. Nutre el vínculo y la conexión con tu bebé a través del amor, la paciencia y la presencia.

Potencia también la comunicación con aquellas personas que forman parte de tu red de apoyo en este momento. Dicha red está formada por personas que te acompañan de cerca en tu proyecto de vida.

Encuentra algunos espacios para ti

El encuentro con la maternidad cambia las prioridades personales. Aunque las circunstancias familiares evolucionan, existen aspectos que son básicos en relación con el descanso y el autocuidado.

Es decir, es positivo que disfrutes de espacios que no giran en torno al desarrollo de ocupaciones, responsabilidades y tareas pendientes. Por ejemplo, disfruta de un tiempo dedicado a la lectura de una historia divertida (aunque solo puedas destinar unos minutos al texto).

Pide apoyo psicológico si experimentas una tristeza frecuente

Es recomendable poner atención en los signos y señales que pueden elevar el riesgo de depresión posparto. Por tanto, refuerza tu autocuidado después del primer embarazo.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies