El diafragma es un dispositivo de látex o silicona, en forma de disco, que se coloca en el cuello uterino antes de la relación sexual, impidiendo el paso de los espermatozoides. A su vez, al impregnarse con espermicida, ocasiona la muerte de los mismos. Bien utilizado, tiene una efectividad en el control de embarazos hasta del 94%.

¿Cómo se usa?

Muchas mujeres tienen la percepción de que usar el diafragma es incómodo, pero en realidad es tan fácil como usar un tampón. Lo que debe hacerse es doblar el diafragma a la mitad, introducirlo en la vagina y empujarlo hacia arriba hasta que cubra el cuello del útero. Lo mejor, es que se puede usar de manera planificada, colocándolo hasta 6 horas antes de la relación sexual, o como recurso de último minuto, insertándolo justo antes del sexo. Lo que es muy importante, es que antes de usarlo, se impregne el diafragma con espermicida y si se tiene más de un coito, éste se debe aplicar de nuevo.

Ventajas del uso del diafragma

Entre sus ventajas destaca el hecho de que se trata de un método no hormonal, que se puede llevar consigo fácilmente. Además, puede ser utilizado mientras se amamanta o cuando se es intolerante a las pastillas anticonceptivas o a los dispositivos intrauterinos.
Una ventaja muy valorada desde el punto de vista práctico, es que no afecta la espontaneidad de la relación sexual, pues puede ser colocado con antelación al encuentro y ni la mujer ni su pareja lo sienten durante el coito.
Por último, tiene eficacia inmediata, es controlado por la mujer y no requiere la aprobación de su pareja.

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