Existe una ingente variedad de métodos anticonceptivos en la actualidad. Cada uno posee unas características específicas que lo hacen idóneo para según qué circunstancias. No hay uno mejor que otro, simplemente coexisten diversas opciones que valoraremos en función de lo que estemos buscando. El diafragma es el eterno olvidado pese a sus extraordinarias virtudes.

Es una pieza flexible fabricada en silicona médica ideada para cubrir el cuello del útero. Se suele usar en sinergia con un espermicida, para aumentar su fiabilidad. Tenemos que tener claro que es un método anticonceptivo pensado para evitar embarazos indeseados, en ningún caso constituye una barrera para las ETS, por lo que debe ser usado en la confianza de la pareja.

Cuenta con multitud de ventajas:

En primer lugar no tiene efectos secundarios. Siempre y cuando sigamos las instrucciones a rajatabla y sobre todo no lo tengamos puesto más de 24h ininterrumpidas.

Se puede usar durante la lactancia materna luego de 6 semanas del parto.

Se puede insertar horas antes antes de mantener relaciones sexuales.

Es un método anticonceptivo que no interfiere en la sensibilidad masculina o femenina.

Es reutilizable, lavable y por tanto, económico.

No tiene hormonas. Esto significa que sirve como barrera física para imposibilitar el embarazo mientras se está usando, y una vez dejemos de usarlo seguiremos siendo igual de fértiles.

Probablemente la mejor opción si hablamos de una pareja sexual de confianza y exclusiva.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies