Bomba de vacío

La disfunción eréctil puede presentarse como consecuencia de una prostatectomía simple o radical, o cualquier intervención en la pelvis menor. Devolver al pene su capacidad natural de erección y ayudar en su rehabilitación después de estas dedicadas intervenciones, es una de las funciones de la bomba de vacío, o bomba peneana.

A diferencia de los sistemas convencionales, no se emplea un anillo constrictivo. El diseño de la bomba busca el re-entrenamiento de los cuerpos cavernosos, provocando la rigidez del miembro al llevar el flujo sanguíneo hacia el pene. Este movimiento de la sangre facilita la oxigenación de los cuerpos cavernosos, ayuda a prevenir la fibrosis que provoca pérdida de elasticidad, entrena y fortalece la musculatura de la zona.

¿Qué debo hacer tras una cirugía?

 

  • Comenzar el entrenamiento con la bomba peneana, por lo menos 1 mes después de someterse a la cirugía, o de acuerdo a las indicaciones del médico tratante.
  • Utilizar un dispositivo del tipo REHABI-PVT ®, indicado para la rehabilitación tras prostatectomía, por lo menos una vez al día, por espacio de 5 minutos.
  • En los casos críticos puede emplearse hasta 4 a 5 veces al día.
  • Continuar la estimulación por lo menos entre 6 a 12 meses de acuerdo a la evolución de la erección.
  • Las bombas no son recomendadas cuando se mantienen medicamentos anticoagulantes.

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